Las dos caras del All-Star game: Buenos ratings y nula competitividad

NBA
miércoles, 21 febrero 2024 en 2:00
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Ya están los números que registró la última edición del All-Star game, llevado a cabo en Indianápolis el pasado fin de semana. Los índices de audiencia aumentaron un 14% respecto al año pasado, en el que se registraron los peores resultados en años. Pero, ¿está la NBA frente a un dato alentador?
El año pasado, el partido de las estrellas alcanzó su punto más bajo en número de espectadores. En aquel momento, sólo dos cadenas retransmitieron el evento, TNT y TBS, lo que se tradujo en 4,6 millones de espectadores.
Ésta vez, además de esas dos cadenas, el evento se benefició de múltiples retransmisiones alternativas, como TruTV, B/R Sports y también estuvo disponible en Max. Aquí se encuentra la explicación más acertada sobre ese repentino aumento de las audiencias.
¿Pero, y el juego? Bueno, el partido no fue nada atractivo. A pesar de los esfuerzos del comisionado de la NBA, que incluyeron pedir a los jugadores que jueguen con más compromiso en defensa, el partido estuvo completamente roto desde el principio.
Nadie jugó en defensa, ni siquiera un poco. Hubo situaciones en las que vimos a 6 jugadores en pantalla, y el resto ni siquiera corrió a ocupar su lugar en la cancha, no estuvieron en pantalla durante toda una "jugada". Esto se puso tan mal que el juego terminó con casi 400 puntos totales.
No hay duda de que existe un mercado para éste producto, a pesar de su calidad. El regreso del antiguo formato Este contra Oeste ayudó, al igual que otras cosas. La carrera del Daytona 500 estaba programada para la tarde del domingo, pero se pospuso hasta el lunes, eso también ayudó. El All-Star Game también cae el primer domingo después de la Super Bowl y por la noche después de la NHL Stadium Series, lo que le da su propio espacio para los aficionados al deporte, que no tienen ningun otro evento con el cual dividir su atención.
Habrá mucho que discutir para aumentar la calidad del juego, los jugadores no se quieren arriesgar, más si recordamos esa regla del mínimo de 65 partidos jugados que a muchos de los principales iconos de la liga no les hizo tanta gracia escuchar. Buenas valoraciones para Adam Silver, y mucho que trabajar para el futuro de los partidos del All-Star.